Universidad de EEUU lleva la robótica blanda del laboratorio a la calle

18 julio, 2019
Universidad de EEUU lleva la robótica blanda del laboratorio a la calle

Denver (EEUU), 18 jul (EFE).- En casa y sin necesidad de demasiados conocimientos técnicos hoy es posible construir músculos artificiales y emplearlos para el desarrollo de robots blandos, gracias a las instrucciones publicadas por expertos de la Universidad de Colorado (CU) en Boulder.

La meta inmediata es “llevar esta tecnología a las masas”, para que los interesados desarrollen prototipos de nuevos robots blandos, los construyan y los pongan a prueba para determinar si existe un mercado para esos artilugios, dice un comunicado de CU.

A más largo plazo, la meta es “desarrollar robots portables, quirúrgicos o colaborativos que pueden ayudar a los humanos de manera segura y efectiva”.

Para construir los robots blandos, según las instrucciones presentadas por el Departamento de Ingeniería Mecánica de CU-Boulder, sólo se necesitan materiales fácilmente accesibles en las tiendas, como aceite de canola y películas de plástico delgado.

El costo más alto puede ser el de una “barata impresora 3D”.

“El campo de la robótica blanda es excepcionalmente interdisciplinario”, explicó en unas declaraciones preparadas el estudiante de ingeniería graduado Shane Mitchell, del equipo de Christoph Keplinger, a cargo del proyecto en CU-Boulder.

“Los grandes avances requieren una amplia comunidad de diferentes investigadores con distinta formación para adoptar estas tecnologías y trabajar con ellas”, agregó.

En el caso específico de las instrucciones provistas por Keplinger, se busca que los interesados creen “robots blandos bio-inspirados”, es decir, que copien y reproduzcan animales o partes de esos animales.

De hecho, los expertos en Colorado ya desarrollaron un escorpión artificial, que imita el rápido movimiento del insecto al atacar, y están trabajando en una trompa de elefante artificial para crear un robot blando inteligente capaz de manipular objetos delicados.

El mecanismo básico de los robots blandos son los músculos artificiales, presentados en enero de 2018 por Keplinger y técnicamente conocidos como solenoide electrostático hidráulicamente amplificado y capaz de autocuración, o HASEL, por las siglas en inglés.

Hace solamente un año, estos robots debían estar conectados por medio de cables a una fuente externa de energía, pero la miniaturización de las baterías las ha hecho lo suficientemente portables para que los robots ya no necesiten los cables.

Y cuando a esos robots se le agregan elementos inteligentes de percepción sensorial y de movimientos, son “capaces de navegar ambientes con alto nivel de adaptabilidad y destreza”.

“HASEL es útil sólo para que aquellos que la adopten fácilmente, la exploren y la impulsen hasta los límites de esta nueva tecnología. Nos entusiasma sacar la robótica blanda del laboratorio y llevarla al mundo real”, dijo Mitchell.

Las instrucciones para robots blandos caseros, o “un conjunto completo de métodos y herramientas para que la tecnología HASEL sea accesible a una amplia gama de investigadores y aficionados”, fueron publicadas en el número más reciente de la revista especializada Advanced Science. EFE

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