Macron admite que Francia usó torturas sistemáticas durante la guerra de Argelia

14 septiembre, 2018
Macron admite que Francia usó torturas sistemáticas durante la guerra de Argelia

14 SEP (EFE).- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reconocerá formalmente el uso sistemático de torturas por parte de los militares galos durante la guerra de Argelia, que tuvo lugar entre 1954 y 1962. Más concretamente, el Elíseo empezará por asumir la responsabilidad del Estado en la muerte de Maurice Audin, un matemático comunista que luchó por la independencia del país norteafricano.

A través un documento que se hará público este jueves, al que ha tenido acceso ‘Le Monde’, el presidente contradecirá la versión que se daba por oficial y reconocerá “en nombre de la República Francesa” que Maurice Audin no había desaparecido tras escapar, sino que fue torturado y luego ejecutado o bien torturado hasta la muerte por soldados que lo habían arrestado en su casa.

Pero Macron no se limitará a este caso y admitirá que la muerte del activista respondía a un sistema orquestado desde el Gobierno: “Aunque la muerte [de Maurice Audin] es, en última instancia, el trabajo de unos pocos, fue posible gracias al sistema legalmente instituido de ‘arresto-detención’, establecido bajo los poderes especiales que la ley le había confiado a las fuerzas armadas en ese momento”.

El presidente pedirá, además, la desclasificación de archivos referentes a otros desaparecidos en la guerra. “Se otorgará una disposición general, por decreto ministerial, para que historiadores, familias y asociaciones puedan consultar los documentos”, reza la declaración del Gobierno, que reivindica la medida: “Estamos poniendo el problema de los desaparecidos en el centro de la cuestión”.

Argelia fue una colonia francesa desde 1830 hasta 1962. A partir de la Segunda Guerra Mundial, el imperio colonial comenzó a hundirse y Francia perdió la mayoría de sus posesiones de ultramar, pero se aferró al norte de África. No fue hasta la llegada al poder de Françcois Hollande cuando se dieron los primeros pasos hacia la recuperación de la memoria histórica solicitados por los familiares de las víctimas. De hecho, Nicolas Sarkozy llegó a ignorar una carta de Josette Audin, la viuda del mártir que, tras 61 años, por fin puede descansar en paz.