La presidencia del Congreso paraguayo, un tema pendiente para las mujeres

12 junio, 2019
La presidencia del Congreso paraguayo, un tema pendiente para las mujeres

Asunción, 12 jun (EFE).- Hasta la fecha, ninguna mujer ha conseguido acceder a la presidencia del Congreso de Paraguay, pero esa situación podría cambiar el 1 de julio, cuando se renueve la dirigencia del mismo, para la que se postulan, de momento, dos mujeres, una del oficialismo y otra de la oposición.

Se trata de la oficialista Blanca Ovelar, quien ya lo intentó en ocasiones anteriores aunque sin éxito, y de la senadora por el Partido Democrático Progresista (PDP), Desirée Masi, quien pretende aglutinar el apoyo de la oposición.

La falta de mujeres en los altos cargos electivos en Paraguay es “parte de esa ausencia general” de las mujeres en todas las “instancias del poder político”, según explicó la politóloga Sara Villalba, debido a la “falta de cuotas de paridad” y a la “culturamachista y patriarcal que todavía perviven en Paraguay”.

Según la experta, tan solo un 30 % de los cargos políticos del país son ocupados por mujeres, cifra que se rebaja al 17 % en el Parlamento.

Desirée Masi, que presentó su candidatura la semana pasada, deberá medir sus fuerzas con el expresidente Fernando Lugo (2008-2012), cuyo nombre también suena para el puesto, según confirmó este martes a Efe el senador Hugo Richer, del Frente Guasu, la coalición de izquierda que lidera.

Richer explicó que Lugo es una “figura preponderante” de la política paraguaya, por lo que sería capaz de “generar un consenso” entre las fuerzas opositoras, que son mayoría en la Cámara Alta, con objeto de hacerse con el control parlamentario y servir de “contrapoder” al Gobierno del Partido Colorado.

Si bien el expresidente es el principal candidato para el Frente Guasu, Richer aseguró que ven con “simpatía” la candidatura de Masi, y que la apoyarían “si generase un consenso importante”.

El objetivo, en todo caso, es que las bancadas opositoras presenten un solo candidato para no ir “debilitados” frente al oficialismo.

Lugo ya presidió la Cámara Alta en el periodo anterior (julio 2017-julio 2018), en el que destacó su negativa, al final de la legislatura, a tomar juramento como senadores a los expresidentes colorados Horacio Cartes (2013-2018) y Nicanor Duarte (2003-2008), elegidos en los comicios generales de abril de 2018.

Lugo, que fue removido de su cargo en 2012 por un juicio político, justificó su decisión en la Constitución, que establece que los expresidentes que finalizan su mandato serán senadores vitalicios, sin voto.

Richer se mostró pesimista sobre las opciones que tiene la oposición de hacerse con la presidencia del Senado, debido al acuerdo entre los dos movimientos que integran el oficialismo y un sector del Partido Liberal, liderado por el senador Blas Llano.

En virtud de ese acuerdo, Llano sería el candidato del oficialismo para sustituir a Silvio Ovelar, el actual presidente del Senado y miembro de Colorado Añetete, movimiento afín al jefe del Estado, Mario Abdo Benítez.

El pacto, del que también participa Honor Colorado, movimiento encabezado por Cartes, podría facilitar, no obstante, que se hiciera con la Cámara Blanca Ovelar, aunque Villalba comentó que resulta prematuro adelantar las posibilidades con las que cuenta cada una.

La politóloga recordó que no solo se negocia la presidencia del Senado, sino también la de la Cámara de Diputados, las vicepresidencias y la comandancia de varias comisiones parlamentarias “codiciadas”, como son la de Hacienda o la de Asuntos Constitucionales.

De las negociaciones que ya se están celebrando para el reparto de esos puestos dependerán los apoyos para la presidencia del Congreso, indicó Villalba.

Para ese cargo aspira además el parlamentario del pequeño Partido Hagamos Patrick Kemper y el polémico senador Paraguayo Cubas, del minoritario partido Cruzada Nacional, suspendido durante 60 días por insultar al actual presidente del Senado, el oficialista Silvio Ovelar.

Cubas, que regresa este martes a su actividad parlamentaria tras cumplir la sanción, anunció su intención de presidir el Senado en marzo pasado. EFE

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