“La economía entera podría colapsar”: ¿Por qué Trump se opone a un proyecto vital?

13 marzo, 2018
“La economía entera podría colapsar”: ¿Por qué Trump se opone a un proyecto vital?

Mientras que en las últimas semanas EE.UU. ha acaparado los titulares de las noticias económicas internacionales por la imposición de aranceles para el acero y el aluminio, a nivel nacional, Washington se enfrenta a otro problema que podría suponer unas pérdidas millonarias e incluso una “recesión económica en todo el país”.

Se trata de un proyecto de infraestructura que prevé la construcción de un nuevo túnel ferroviario que conectaría Nueva York y Nueva Jersey por debajo del río Hudson. El túnel existente entró en servicio en 1910 y necesita reparaciones: en 2014, la compañía ferroviaria estatal Amtrak estimó que al túnel le quedaban unos 20 años de servicio. No obstante, la Administración del presidente Donald Trump se opone al proyecto. A principios de mes, se informó de que el mandatario pidió al portavoz de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, no apoyar su financiación.

Habrá una recesión profunda en la zona metropolitana de Nueva York y probablemente en todo el país

Actualmente, el túnel North River es la única conexión ferroviaria de pasajeros entre Manhattan y Nueva Jersey y es la clave para un 20% del PIB del país, informa Bloomberg. Tras más de un siglo en servicio, el túnel, que consiste de dos conductos, necesita unas reparaciones que requerirían interrumpir el servicio de cada uno de ellos durante 18 meses. El cierre de solo un conducto reduciría su capacidad de tránsito a tan solo seis trenes por hora, lo que supondría una disminución del 75%.

El túnel North River forma parte del Corredor Noreste, que con una longitud de 735 kilómetros se extiende desde la estación Union Station de Washington D.C. hasta la terminal de South Station, en Boston. Es la línea ferroviaria de pasajeros más transitada de EE.UU., y por ella todos los días pasan más de 2.200 trenes. En los días laborables, el corredor es usado por unos 820.000 pasajeros.

Esta línea ferroviaria es la ‘columna vertebral’ del Nordeste de EE.UU., una región que supone el 30% de los empleos en el país y que todos los años aporta unos 3 billones de dólares a la economía nacional.

“La economía entera colapsará”

El nuevo proyecto Gateway, presentado por Amtrak en 2011, prevé la construcción de un nuevo túnel que duplicaría la capacidad existente en un tramo de 16 kilómetros entre Newark (Nueva Jersey) y la estación Pensilvania en Manhattan.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, pronuncia un discurso, a las afueras de Cincinnati, Ohio, el 5 de febrero de 2018.Trump tacha de “estúpido” el gasto de 7 billones de dólares en Oriente Medio

“Si no lo construimos, y estos túneles fracasan, la economía entera se colapsará”, denunció el senador demócrata Chuck Schumer en diciembre de 2016. “Habrá una recesión profunda en la zona metropolitana de Nueva York y una recesión probablemente en todo el país”, advirtió el político.

El coste estimado de Gateway, junto con la rehabilitación del vínculo existente, es de 12.900 millones de dólares. No obstante, si se tienen en cuenta otras fases del proyecto, incluida la construcción de más vías y nuevos puentes, el precio total se aproxima a 30.000 millones.

Gateway, definido por Amtrak como “el programa de infraestructura más urgente en el país”, beneficiaría no solo a Nueva Jersey sino también a Nueva York, subraya Bloomberg. Casi un 13% de la mano de obra de Manhattan vive en Nueva Jersey, lo que supone 3.000 millones de dólares en ingresos en concepto de impuestos sobre nómina.

Acuerdo ‘inexistente’

Según un acuerdo logrado durante la Administración de Barack Obama, los estados de Nueva York y Nueva Jersey debían hacerse cargo de un 50% de los costes del proyecto, mientras que los fondos para costear la otra mitad saldrían del presupuesto federal. No obstante, en diciembre del año pasado, la administradora adjunta de la Administración Federal de Transporte, K. Jane Williams, dijo a los gobernadores de ambos estados que el acuerdo negociado con la Administración anterior era inexistente.

El Congreso ha estado planeando gastar 950 millones de dólares en Gateway en la ley de gastos que debe ser aprobada antes de la fecha límite del 23 de marzo. No obstante, la postura de Trump podría complicar la aprobación del documento.

Al mismo tiempo, los motivos de Trump no están del todo claros. Por un lado, la oposición del presidente supone un “desafío directo a su rival político principal”, el senador Schumer, reporta The New York Times. “Algunos en la Colina Capitalina piensan que Trump utiliza su oposición a la financiación del proyecto como una pieza de negociación para lograr el apoyo de Schumer y otros demócratas en el Congreso en un proyecto de ley sobre una infraestructura mucho mayor que sería debatida en el Congreso más adelante este año”, señala la publicación. Al mismo tiempo, recuerda que el mayor obstáculo a dicho proyecto no son los demócratas, sino los propios republicanos, quienes se muestran recelosos ante el gasto de miles de millones de dólares adicionales del presupuesto federal.