Falleció el nuncio apostólico en Argentina, el congolés Kalenga Badikebele

13 junio, 2019
Falleció el nuncio apostólico en Argentina, el congolés Kalenga Badikebele

Buenos Aires, 13 jun (EFE).- El nuncio apostólico en Argentina, el arzobispo congolés León Kalenga Badikebele, falleció este miércoles en Roma después de una “imprevista enfermedad”, informaron fuentes eclesiásticas.

“Después de una imprevista enfermedad, el Señor lo ha llamado a su casa en la tarde de hoy, 12 de junio de 2019″, informó la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires a través de un comunicado difundido por la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA).

Kalenga Badikebele, nacido en Kamina (República Democrática del Congo) el 17 de julio de 1956, había sido nombrado nuncio apostólico en Argentina por el papa Francisco el 17 de marzo de 2018 y desde junio de ese año se desempeñaba como el representante diplomático del Vaticano en Buenos Aires.

“Acompañado por la oración del Santo Padre y de los señores nuncios apostólicos convocados en Roma por su reunión con el Papa Francisco, sostenido por la presencia de sus familiares y seres queridos, el señor nuncio ha recibido los sacramentos de la Iglesia, preparándose al encuentro con el Padre celestial”, señala el comunicado.

La Nunciatura en Buenos Aires destacó que el arzobispo “ha servido con entrega generosa y profundo amor de pastor” al “pueblo de Dios que peregrina en la Argentina”.

Kalenga Badikebele había sido ordenado sacerdote el 5 de septiembre de 1982 y, tras obtener el título académico de doctor en Derecho Canónico, ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede en 1990.

Prestó servicios en las representaciones pontificias de Haití, Guatemala, Zambia, Brasil, Egipto, Zimbabue y Japón.

En marzo de 2008 fue designado nuncio apostólico en Ghana, en 2013 fue trasladado a la Nunciatura en El Salvador.

El pasado 21 de mayo, la Conferencia Episcopal Argentina había convocado a los católicos a una cadena de oración para pedir por la salud del nuncio, que se encontraba ingresado en Roma. EFE

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