OPI – El escándalo del «gorila» de Macron obliga a suspender los debates de la reforma constitucional

El escándalo del «gorila» de Macron obliga a suspender los debates de la reforma constitucional

23 julio, 2018
El escándalo del «gorila» de Macron obliga a suspender los debates de la reforma constitucional

Paris 23 jul (Agencias).- El escándalo del «gorila» de Emmanuel Macron ha obligado a su partido, La República en Marcha (LREM), a aplazar «hasta nueva orden» los debates parlamentarios que debieran culminar con una reforma de la Constitución, si la crisis no se agrava.

A la espera de las decisiones que pudiera tomar la justicia sobre Alexandre Benalla, acusado de golpear a estacazos a varios manifestantes anti Macron, el 1 de mayo pasado, el escándalo sigue atizando una agitación política imprevisible

Benalla puede ser inculpado por presuntos delitos penales, pero su caso ha desenterrado una riada de oscuros comportamientos en el corazón de la seguridad personal del presidente de la República y en la gestión policial de las manifestaciones callejeras.

El ministro del Interior, Gérard Collomb, deberá responder el lunes, ante la Asamblea Nacional, a un rosario de preguntas envenenadas. Diputados de extrema izquierda, extrema derecha, socialistas, derecha y centro, llevan varios días acusando a Emmanuel Macron de un comportamiento «indigno», durante unos debates que debían culminar con una reforma constitucional anunciada.

La reforma de la Constitución solo había suscitado enfrentamientos relativamente menores. Por el contrario, el escándalo del «gorila» presidencial ha convertido la Asamblea Nacional en un campo de batalla inflamable. Ante el riesgo de agravación de los enfrentamientos, Nicole Belloubet, ministra de Justicia, anunció este domingo que los debates son «suspendidos, hasta nueva orden».

Suspensión excepcional

La suspensión «hasta nueva orden» es una fórmula retórica que ilumina la confusión y gravedad del caso. Los debates pudieran retomar su curso «normal» tras las explicaciones que pudiera dar el lunes el ministro del Interior, la semana que viene. O pudieran complicarse, si las explicaciones gubernamentales no convencen a una oposición que ha decidido lanzar contra Macron una campaña dura, agria y envenenada