Denuncian asedio policial a indígenas nicaragüenses en fiesta sandinista

11 julio, 2019
Denuncian asedio policial a indígenas nicaragüenses en fiesta sandinista

Managua, 11 jul (EFE).- El líder opositor nicaragüense Yubrank Suazo denunció este miércoles un “constante” asedio policial hacia civiles en la ciudad de Masaya, principalmente en la comunidad indígena de Monimbó, tras la fiesta sandinista del “repliegue” que encabezó el presidente Daniel Ortega el pasado sábado.

“Denuncio el constante asedio que está siendo víctima el pueblo de Masaya y en particular la gente de la comunidad indígena de Monimbó”, señaló en rueda de prensa Suazo, quien en 2018 declaró a Masaya “territorio libre del dictador”, en alusión a Ortega, y posteriormente fue encarcelado y permaneció nueve meses en prisión.

Suazo aseguró que “la persecución no para en Masaya” después que el “repliegue” que encabezó Ortega no terminara, por segundo año consecutivo, con un acto de masas en la plaza de la comunidad indígena de Monimbó, un antiguo bastión sandinista.

Por tanto, el dirigente opositor hizo “un llamado al Gobierno de que cese la represión en contra de los jóvenes y las familias que demandan justicia y libertad para sus presos políticos”.

“La represión no va a parar la lucha del pueblo. La represión, el asedio, la persecución, el encarcelamiento, no va a limitar los deseos y anhelo de libertad del pueblo”, apuntó.

Instó al Gobierno a mostrar “voluntad política” y buscar y crear “soluciones pacíficas” para superar la crisis en la que está inmersa Nicaragua desde abril de 2018.

Asimismo, Suazo denunció que ahora el Gobierno está deteniendo a los manifestantes opositores y los procesa por delitos comunes.

“Esa es la nueva estrategia que está siguiendo el Gobierno con el fin de perseguir a todos aquellos que han alzado su voz desde abril de 2018″, agregó.

Masaya, ubicado a 28 kilómetros al sureste de Managua, es un antiguo bastión sandinista, que rompió relaciones con Ortega y el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en junio de 2018, cuando un grupo de opositores declaró la ciudad “territorio libre del dictador”, a lo que le siguió un ataque armado del Gobierno que dejó decenas de muertos, presos y desaparecidos.

Desde abril de 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 326 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 595 y el Gobierno reconoce 200 y denuncia un supuesto intento de golpe de Estado.

Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), adscrito a la CIDH, el mayor responsable de la violencia es el Gobierno de Ortega, a quien responsabilizan de cometer incluso crímenes “de lesa humanidad” en medio de la crisis. EFE

lfp/cav