Daniel Ortega se niega a adelantar las elecciones generales en Nicaragua

11 julio, 2018
Daniel Ortega se niega a adelantar las elecciones generales en Nicaragua
Managua, 11 jul (Agencias).- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, rechazó el sábado dejar el poder antes de tiempo y adelantar las elecciones de 2021 en marzo de 2019, como le pide la oposición como método para solucionar la crisis que atraviesa el país y que ha dejado cerca de 300 muertos desde que empezaron las protestas hace casi tres meses. «Aquí las reglas las pone la Constitución de la República, a través del pueblo. Las reglas no pueden venir a cambiarlas de la noche a la mañana porque se le ocurrió a un grupo de golpistas», señaló Ortega al término de una manifestación celebrada el pasado sábado en la avenida Bolivar, una de las principales arterias de Managua, la capital.

Adelantar las elecciones ha sido una de las principales propuestas realizadas por la La Alianza Cívica por la Justicia -estudiantes, empresarios y organizaciones civiles-, además de instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) y varios países como Estados Unidos. «Ya habrá tiempo, tal como manda la ley, para elecciones, todo tiene su tiempo», agregó el presidente. Nicaragua celebra elecciones cada cinco años y las últimas ocurrieron en noviembre de 2016, por lo que los próximos comicios deberán tener lugar en 2021. En aquellos comicios Ortega, quien es presidente desde 2007, obtuvo el 72,4% de los votos. Sin embargo, el excesivo uso de la violencia que ha ejercido su Gobierno para suprimir las manifestaciones -que iniciaron para mostrar el rechazo ciudadano a una reforma de las pensiones- ha derivado en unas masivas protestas en las que han fallecido 309 personas como consecuencia de la represión, de acuerdo con el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.

Durante su mitin del sábado, Ortega anunció también que seguirán los ataques contra quienes define como «subversivos», es decir, los manifestantes que exigen en las calles su salida del poder. Para el presidente, su Gobierno está llevando a cabo una «lucha por la paz» de Nicaragua ya que considera que las protestas cívicas están provocando actos de «tortura y terrorismo», unas declaraciones que evidencian el distante análisis de la situación que realiza la oposición y el Ejecutivo nicaragüense. De un lado, la oposición se apoya en informes de Aministía Internacional y de la OEA para denunciar casos de violaciones de derechos humanos como torturas y desapariciones forzadas llevadas a cabo por el Gobierno de Ortega. Pero, del otro lado, el presidente justifica la represión debido a los ataques violentos que, según él, han perpetrado los manifestantes.